sábado, 1 de diciembre de 2012

Capítulo 40

Recordar...

Elena despierta y lo único que ve son unas máquinas al rededor de ella.
  ¿Dónde está? Intenta levantarse pero no puede. ¿Qué ocurre? Lo último que recuerda es estar hablando con Niall y de repente sentir como se caía al suelo. Se toca la cabeza. Se había dado un fuerte golpe al parecer ya que tenía un chicón en la cabeza. Una enfermera entra en la habitación.
-Buenas tardes Elena.- dice la enfermera sonriéndote.
-¿Qué me ha pasado?
-Tuvo que ser intervenida.
-¿Por qué?- pregunta Elena preocupada.
-Tuvo un derrame sanguíneo.
-¿Un golpe en el estómago puede provocar un derrame?- pregúnta Elena extrañada.
-En ciertos casos sí. ¿Sé volvió a golpear momentos después del golpe fuerte?- pregúnta la enfermera.
-Mmm.. sí, pero no fue muy fuerte.- dice Elena recordándo un pequeño golpe que se dió cogiéndo una maleta pesada.
-Entonces fue por ese segundo golpe. Bueno, usted descanse. ¿Quiere que alguien pase?
-Sí.Tan solo diga que entre Niall.
-De acuerdo. -dice la enfermera saliendo.
* * *
Alice estaba sentada en una hamaca, mirando cómo rompian las olas en la arena. Desde ahí escuchaba a Liam y a Kathleen hablando y riendo desde hacia ya rato. No soportando que su chico se lo pasase mejor con aquella extraña llamada Kathleen que con ella, se levantó y se dirigió a donde estaban ellos.
Liam y Kath miraron extrañados a Alice que los miraba con cara enfadada.
-Mejor...yo me voy.-Dijo Kathleen levantandose del sofá y subiendo a la habitación.
Liam se levantó y se puso delante de su chica.
-¿Qué te ocurre conmigo?-Preguntó preocupado el chico.-Desde que llegamos has estado muy distante conmigo.
-¿¿Que qué me ocurre??-Dijo la chica nerviosa.-¿Te crees que no se nota? ¿que no lo he notado?
-Alice. ¿De que estas hablando? No me entero.
-Claro que lo sabes. Desde que llegamos a Hawai has pasado mucho tiempo con esa tal Kathleen, y se nota que te gusta y estas intentando ligar con ella.
-¿¿¿PERDONAAA???-Dijo el chico con una carcajada.-Yo jamás intentaría ligar con Kathlee.
-Mentira.-Dijo la chica enfadada.
-Yo jamás intentaría ligar con ella, por una razón muy clara.-Liam puso sus manos sobre los hombros de la chica.
-¿Que razón?
-Kathleen...¡ES MI PRIMA!
Alice se quedó muy parada, pensando en lo avergonzada.
-Entonces...-dijo la chica con una sonrisa.
-Yo solo te quiero a ti.-El chico dijo eso y acto seguido le dio un beso a Alice.
Kathleen en ese momento bajaba por las escaleras.
-Kath, ¿sabes cual era un pensamiento de Alice?-dijo el chico mirando a su prima.
-Se lo digo yo.-Dijo Alice.-Pensé que Liam estaba intentando ligar contigo.
-Pero él es mi...-Dijo Kath
-Lo se. Es tu primo.
-Además, él te quiere a ti. No sabes cuantas veces me ha hablado de ti.
Alice miró a Liam con una sonrisa.
Kath subió las escaleras hacia su cuarto para dejar a Alice y a Liam a solas. No acababa de creerse que Alice creyera que Liam intentaba ligar con ella, la verdad es que solo de pensarlo le daban arcadas. Liam era su primo preferido desde pequeña. Con él dio sus primeros pasos, sus primeros juegos y, por supuesto, sus primeras trastadas, tales como la vez que juntos devoraron cinco tarros de mermelada de la casa de su abuela, o la vez que le dieron un buen susto a su tía con la tortuga de Liam, que fue la que más se asustó en la broma. Sonrió para sus adentros. Todos recuerdos de la infancia que nunca olvidaría. Pero sobre todo, Liam fue el que sanó aquella herida profunda que le causó la desaparición de Austin, su hermano mayor, en una tormenta cerca de las costas de Hawaii... fue un verdadero golpe por la espalda para toda la familia, y Liam fue el que estuvo allí, siempre haciendo de hermano mayor, para que ella no se sintiera sola.....
Terminó de subir el último escalón, sumida en sus pensamientos, cuando tropezó con alguien que iba en dirección contraria.
-Ups, perdón...- se disculpó, y casi se le salió el corazón del pecho cuando al levantar la vista, sus ojos verdes se toparon de golpe con los de Harry.
-No, no... perdóname tú. Yo iba demasiado rápido.- respondió él con una sonrisa.
-V-vale... está bien... b-bueno, yo sigo.....- logró tartamudear ella sin quitar los ojos de los suyos, que le parecían tan llenos de vida y tristeza al mismo tiempo. él volvió a sonreir a modo de despedida y se fue escaleras abajo, para reunirse con Alice y Liam. Kath se sujetó a la barandilla de la escalera para no caerse y se mesó la oscura trenza. Dios mío, le había sonreído. Sentía cómo se derretía ante aquel maravilloso gesto y ante su vergonzosa reacción. Por una vez que él le dirigía la palabra, ella se portaba como una verdadera imbécil. Desde el instituto había soñado con el amor de Harry Styles, pero hacía tanto tiempo que no se veían, que había olvidado lo que era ser atravesada por esos ojos, sus ojos... Aún recuperándose por lo ocurrido, entró en la habitación. Encendió la luz y se puso el pijama, metida en sus pensamientos hasta el punto de ponerse la camiseta del pijama del revés. Sin darse siquiera cuenta, se sentó en la cama y sacó su vieja baraja de póker. Acarició el primer naipe. Ésa baraja perteneció a su hermano, y entonces recordó la cantidad de partidas que había jugado con su primo a la luz de una hoguera en invierno, con el arma de chocolate caliente aún en el aire. Recordó el chisporrotear del fuego y las quejas de Liam cada vez que perdía ante su proeza para el juego. Decidió echarse un para de partidas de solitario antes de dormirse, pero si querer el sueño la venció a mitad de la cuarta partida.
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Y aqui teneis otro capítulo de esta novela tan entretenida. Esperamos que os haya gustado y que disculpeis nuestro retraso. Ultimamente estamos muy atareadas con los estudios y demás . Pronto subiremos el próximo.Recordad que si llegamos a las 3.333 visitas subimos un SuperMaratón. Un gran saludo.
Vi & Liz

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